Para encontrar a calma primero debemos identificar que es aquello que nos produce inquietud. Este puede ser un paso para darnos cuenta de que nivel de autoexigencia tenemos, la exigencia ya sea hacia mi o al otro nos trae siempre una sensación de frustración, insatisfacción y otras emociones que nos hacen sentir frustación
Si has obtenido resultados muy altos en autoexigencia no te preocupes, tiene solución. Aprendiendo a poner conciencia en como se manifiesta podemos tener herramientas que nos ayuden a tener más amor y menos exigencias, lo que se traduce en tranquilidad.